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LA ORINA Y HECES EN LOS CANARIOS


A diario recibo varios emails o mensajes vía whatsapp con fotos de heces de pájaros enfermos. Algunos criadores deben pensar que los veterinarios somos seres “sobrenaturales” con un microscopio incorporado en nuestros ojos que con sólo ver una deyección de un pájaro podemos saber la enfermedad que está sufriendo su pájaro. Imaginaros por un momento ir a vuestro médico de cabecera con un frasco de vuestras heces y preguntarle: “Doctor que me está ocurriendo?”.
Fuera de chistes, en ésta entrada os muestro algunas cosas que podemos observar en la orina y las heces de nuestros pájaros a simple vista y/o con la ayuda de un simple microscopio óptico.
LA ORINA EN LAS AVES
La orina de las aves tiene un color blanquecino debida a los cristales de uratos derivados de su metabolismo proteico. Generalmente los uratos acompañan a las heces al mezclarse en la cloaca, siendo difícil su separación.
El color de la orina de las aves puede tener a veces coloraciones amarillas, verdosas o grisáceas, dependiendo de la dieta y el momento del día. Además, nos pueden indicar algunas patologías.
Cuando se desencadenan situaciones de estrés, la orina es más fluida y menos rica en uratos tomando colores blanquecinos transparentes.
Las coloraciones amarillas de la orina de las aves nos indican posibles daños hepáticos por la presencia de biliverdina o abusos en el uso de complejos vitamínicos. Ocasionalmente, pueden aparecer amarillentas por excesos de luteína en la dieta. El color amarillo verdoso puede sugerir también una enfermedad hepática.
Un color rojo-marrón indica la posible presencia de sangre en orina y, puntualmente, puede darse por intoxicación con metales pesados como el plomo o productos plaguicidas. Coloraciones de éste tipo nunca son normales siendo motivo de urgencia. Del mismo modo, la hematuria (presencia de sangre en orina), suele detectarse fácilmente por el propietario, indicando daños digestivos o renales.
La poliuria (exceso de orina), está relacionada con el estrés, diabetes, intoxicaciones y envenenamientos, consumo de sal, desequilibrios electrolíticos, dietas ricas en frutas y verduras o la toma de agua en exceso.

LAS HECES EN LAS AVES
Las heces de las aves deben analizarse de varias formas:
1.- ASPECTO MACROSCÓPICO: Se aprecia el volumen, la textura ,el tamaño y el olor de las mismas.
Las heces normales son inoloras. Generalmente se componen de heces verdes o marrones con forma de serpentina y los uratos de color blanquecino.
1.1- Coloraciones: Las heces de color verdoso brillante, con uratos amarillos, verdes o marrones indican procesos tales como hemólisis, posibles hepatitis, desnutrición, intoxicaciones o procesos infecciosos de etiología bacteriana. Heces de color amarillento pueden indicar hepatitis y lipidosis hepáticas. Heces de color negro pueden indicar la presencia de sangre digerida o el abuso de carbón activo. Las heces rojizas pueden darse por el abuso de colorantes tales como el carofil (cantaxantina 10%), la cantaxantina sola o el betacaroteno. La presencia de sangre fresca en heces indica posibles enfermedades de coagulación (generalmente por abuso de sulfamidas), daños hepáticos, papilomas o roturas oviductales.
1.2.- Tamaño/volumen: Volúmenes muy grandes de heces son propios de hembras que están en puesta y pasan largos periodos de tiempo en el nido. En algunos casos heces muy voluminosas indican un síndrome del mala absorción digestiva. Dietas muy ricas en fibra pueden dar lugar también a heces de mayor volumen.
Por otro lado, un volumen pequeño de las heces generalmente índica deshidratación sobre todo si las heces tienen un color verde oscuro.
1.3.- Consistencia: La presencia de semillas sin digerir en las heces indican una mala digestión de los alimentos, pancreatitis, enterítis o una proventriculitis generalmente por megabacterias (Macrorhabdus ornitogaster).
1.4.- Olor: Como hemos comentado éstas deben ser inoloras. El olor a “gallinero” puede indicar la presencia de bacterias del tipo Salmonella spp. El olor a hierro la presencia de sangre o fuertes anemias. El olor a “rancio” puede indicar una importante lipidosis hepática.

2.- ASPECTO MICROSCÓPICO
En el estudio en fresco de las heces al microscopio óptico se pueden observar restos de alimentos, uratos, pigmentos, bacterias, hongos y parásitos principalmente digestivos. La presencia de determinados tipo de bacterias en heces es normal por la propia flora digestiva del pájaro, considerándose patológica la presencia masiva de levaduras, células sanguíneas, células inflamatorias, parásitos y algunas bacterias.
Así pues, la flora digestiva normal de un pájaro suele componerse de un 60-70% de bacilos gram positivos y un 20-30% de cocos gram positivos, algunos bacilos gram positivos y alguna levadura. La presencia de cocobacilos gram negativos siempre es patológica en pájaros de jaula excepto en algunas pequeñas psitácidas y pájaros insectívoros.
Los análisis microscópicos se realizan a partir de hisopos cloacales o de heces frescas disueltas en solución salina fisiológica. Esta analítica de heces se conoce como coprologías y son pruebas diagnósticas que dan una pequeña información de las patologías que puede estar sufriendo nuestro canario, jilguero o aviario en general.
Las coprologías sirven  para detectar algunos parásitos digestivos, algunos tipos de bacterias y algunas levaduras pero jamás son las pruebas que nos darán un diagnóstico definitivo del problema que sufre un ave.
Una coprología completa debe incluir un examen en fresco de las heces, una flotación en sulfato de zinc y un recuento en cámara Mc Master para valorar el grado de parasitación del ave. Además, debe hacerse un frotis y tinción de la muestra en busca de distintas poblaciones bacterianas y levaduras. Habitualmente se realizan cultivos microbiológicos y test de detección rápida de patógenos como los empleados para giardias o salmonelas.




ZOONOSIS

Articulo ilustrativo de algunas enfermedades que debemos de cuidar....no alarmarse....jejjejej.

escrito por:
Eloy Parra Boyero
Criador Nacional X-863

La canaricultura, más que una afición, muchas veces se transforma en una auténtica pasión. Un buen aficionado afirmaba que los canarios eran su “animómetro”, bastaba ver cómo se encontraban los canarios para saber cómo estaba de ánimo su dueño: si sus pajaritos iban bien, él estaba contento, y por el contrario, cuando tenían algún problema, su ánimo se venía abajo.
Es curioso lo poco racional que resulta el estado de ánimo de las personas, muchas veces estamos disgustados por pequeñeces, y sin embargo problemas gordos, una vez que ha pasado algo de tiempo por encima de ellos, no alteran nuestro ánimo.
Pues bien, aunque los pajaritos sean nuestro “animómetro”, y aunque los sentimientos nos hagan estar contrariados por pequeñeces como la enfermedad de uno de nuestros canarios, no hemos de perder de vista que por encima de la salud de un canario hay otra cosa mucho más importante, que es nuestra propia salud, y la de los que nos rodean.
Por ésto, el objetivo de este artículo es repasar las principales zoonosis que pueden amenazar al canaricultor. Las zoonosis son enfermedades infecciosas de animales que son transmisibles al hombre.
Como veremos a continuación, una gripe que solo nos afecta a nosotros y no ha contagiado a nadie de nuestro entorno, o un resfriado que dura mucho tiempo, son signos que los canaricultores debemos conocer como indicativos de una posible zoonosis.
Es importante señalar, que estas enfermedades no tienen una gran incidencia, por lo que en general no deben hacernos desterrar nuestra afición. Para la mayor parte de las personas las enfermedades de los canarios no suponen un riesgo importante.
                   Alveolitis alérgica, o pulmón del cuidador de aves
La alveolitis alérgica no es propiamente una zoonosis ya que no la padecen los canarios, pero sí la provocan en el hombre. Es una de las enfermedades de mayor incidencia entre las provocadas por aves.
Una crisis aguda suele ser causada por una sobreexposición al polvo en una persona previamente sensible, como por ejemplo la que se produce cuando se hace una limpieza general en una suelta. Los síntomas ocurren en un corto espacio de tiempo, e incluyen tos, dificultad respiratoria, fiebre y escalofríos. Si la exposición al polvo que produce la reacción alérgica se interrumpe en ese momento, los síntomas suelen ceder sin necesidad de tratamiento.
                   Clamidiosis, ornitosis o psitacosis
De nuevo en el hombre los síntomas son similares a los de la gripe, apareciendo de forma súbita fiebre, temblores, dolor de cabeza, dolores articulares, pérdida de apetito, tos y dolor en el pecho. Sin embargo esta enfermedad puede llegar a ser mucho más seria y causar la muerte en casos extremos. Supone un gran riesgo para personas con SIDA o con el sistema inmune deteriorado.
Una de las cosas que hay que saber de esta enfermedad es que la puede padecer un pájaro durante años estando aparentemente sano, y actuando mientras tanto como portador de la misma y como agente de contagio.
El tratamiento en los pájaros se hace a base de clortetraciclina u otros antibióticos de amplio espectro durante períodos largos de al menos 45 días. El tratamiento en las personas se hace en base a tetraciclinas durante 21 días.
                    Salmonelosis
La mayor parte de las especies animales son susceptibles de ser contagiadas por esta bacteria. A veces la infección no produce manifestaciones clínicas. Los síntomas más comunes son los de una infección gastrointestinal, es decir, vómitos, diarrea y fiebre moderada. Pero la infección puede agravarse, en especial en niños y ancianos, y producir deshidratación, debilidad y en casos extremos muerte. En los casos severos se puede acompañar de fiebre alta, dolores de cabeza y abdominales (bazo), y septicemia (infección en la sangre). La infección también puede afectar a de forma local a determinados órganos, como el corazón, riñones y meninges, entre otros.
La forma de transmisión de la salmonelosis es mediante la ingestión de comida o agua contaminada por heces de un animal o persona enferma, y también a través de la saliva. Hay personas que pueden ser portadores de la enfermedad de por vida. La salmonella enteriditis es capaz de penetrar en el interior de los huevos e infectarlos, y de esta forma estar presente en huevos no cocidos.
                      Colibacilosis
La colibacilosis está causada por la bacteria Escherichia coli. Esta bacteria es un habitante normal en el intestino de muchos animales, incluido el del hombre. Hay una gran variedad de cepas, algunas de las cuales son específicas de determinadas especies. Muchas de ellas son inofensivas y alguna, como la E. coli O157 es bastante peligrosa, pudiendo ser mortal en alguna ocasión en el ser humano.
En las personas, las cepas patógenas, producen normalmente diarrea, y otros síntomas que dependerán del tipo concreto de E. coli de que se trate. Estas complicaciones pueden incluir fiebre, disentería (diarrea con pujos y alguna mezcla de sangre), estado de shock (tensión baja, pulso rápido y débil, taquicardia, extremidades frías, palidez y obnubilación mental de intensidad variable), y púrpura (pequeñas puntos rojizos producidos por rotura de vasos sanguíneos en la piel y mucosas).
En los canarios la diarrea es también el síntoma común, estando el pájaro embolado, apático, con poco apetito y pérdida de peso. Si la bacteria se extiende a la sangre (septicemia), puede provocar daños en el hígado, articulaciones y riñones. Las hembras pueden verse afectadas en el útero, y padecer infertilidad crónica.
                          ——–conclusiones———
Los canaricultores deben saber que pueden contraer enfermedades por culpa de los canarios. La frecuencia de la transmisión de enfermedades de los canarios a los hombres es baja, pero los niños, ancianos y personas con el sistema inmunológico deteriorado deben ser cautos.
Muchas de estas enfermedades se transmiten por ingestión de comida o agua infectada por excrementos de los pájaros, por lo que la higiene es una medida preventiva básica, más aún teniendo en cuenta que el sistema inmunológico puede defenderse de pequeñas agresiones, pero sucumbir ante constantes o masivas exposiciones a fuentes contaminadas.
Si vamos al médico con síntomas de tipo gripal o diarreas, es conveniente que indiquemos nuestra condición de criadores de canarios.
© Eloy Parra Boyero

QUISTE DE PLUMA


Los quistes o lumps son una de las patologías más conocidas por la mayoría de criadores, rarísimo es el aviario que no ha tenido pájaros con estas malformaciones. Lo curioso del caso es que pese a ser tan conocida aún no sabemos demasiado de ella, de hecho su herencia que la mayoría consideran la principal causa aún se discute.




En este artículo voy a ser muy esquemático `porque estoy seguro de que ya sabeis mucho sobre el tema pero quiero dar unas pinceladas que ayuden a entender un poco más esta patología.



1. NO SON REALMENTE QUISTES: La patología en realidad se llama Hipopteronosis quística y es básicamente una dermopatía, es decir un problema focalizado en la piel causado por una alteración en los folículos. Si es cierto que en muchos casos se comporta como un quiste pero no siempre.

2. PÁJARO CON QUISTES PÁJARO DESCALIFICADO: Un animal con quistes no debe ser llevado a concurso porque será descalificado. Pese a que prácticamente todos lo sabemos aún se ven quistes en muchas competiciones domésticas.

3.¿LOS INTENSOS NO TIENEN QUISTES? Mentira, los intensos pueden presentar quistes como cualquier otro pájaro aunque si es cierto que es más común en categorías nevado y mosaico. Tradicionalmente se decía que no podían sufrir quistes ya que prácticamente todos los intensos erán pájaros finos de pluma muy corta. Ahora la selección ha alterado la naturaleza y se observan muchos intensos con exceso de pluma muy propensos a quistes.

4.SON TREMENDAMENTE RAROS EN CABEZA Y CUELLO: Las partes corporales del pájaro donde más vamos a ver quistes son el dorso, los hombros, la rabadilla cerca de la glándula uropígea, pecho... es muy poco común, encontrar quistes en otras localizaciones.

5.¿SE HEREDAN? La mayoría de expertos en la materia se inclina a pensar que si, sin embargo se habla de causas traumáticas, nutricionales incluso infecciosas además de la posible genética. Es probable por tanto que tenga un cierto componente hereditario pero aún no está confirmado con total certeza.Yo aún me inclino más por la hipótesis de que lo que se hereda es el tipo de pluma más propensa a quistes, pero no los quistes en si. De hecho hice una prueba hace unos años en la que crucé varias hembras con quistes con silvestres, animales que ya de por si tienen la pluma muy corta. Ningún descendiente sacó quistes a lo largo de su vida.

6.¿PUEDEN MATAR AL PÁJARO? Los podemos considerar una enfermedad si, pero relmente en más del 90% de los casos no afecta en su día a día ni predispone a una mayor mortalidad. Es más raramente compromete su vida a no se que el quiste presione sobre alguna estructura vital, cosa que rara vez ocurre.

7. ¿LOS QUITAMOS? Poder se puede, aunque hay que ser cauteloso y saber cuando hacerlo. Quistes grandes y sobretodo muy vascularizados es mejor dejarlos, pues es muy probable que con una praxis incorrecta el animal muera en mitad de la operación. Son más fácil por ejemplo los que tienen muy poca base, en estos podemos usar un hilo de sutura y extrangularlos sutílmente para que se acelere su secado y caiga en un par de días. Las mayores garantías quirúrgicas nos las da por supuesto una clínica veterinaria especializada.

8. ¿SE CAEN? Tarde o temprano la mayoría de quistes se secan y se acaban cayendo, así si lo dejamos estar probablemente acabarán por caer.

9. ¿SI SE LOS QUITO VUELVEN A SALIRLE MÁS? Es muy probable, es una patología con muchas recidivas y al quitarlos no podemos garantizar que no vayan a reproducirse en un tiempo relativamente corto.


10.¿SÓLO EN CANARIOS VIEJOS? Otra mentira, si es cierto que en la mayoría de criaderos salen en pájaros más bien seniles pero también se dan en jóvenes recién mudados. Lo que yo personalmente nunca he visto es en canarios antes de su primera muda.